Cursos de Fontanería

¿Cuáles son las funciones de un fontanero?

Estudia y conviérte en un profesional de la fontaneria

La palabra fontanero está asociada a los profesionales que se encargan de la instalación y reparación de instalaciones con fluidos, como el agua, gas y calefacción. Para realizar estas instalaciones se debe contar con el carnet profesional que habilita como instalador homologado.

Esta profesión cuenta con una gran demanda, son pocos los fontaneros en paro.

Historia de la fontanería

La historia de la fontanería no es reciente, se remonta al Imperio Romano, cuando se comenzó con la construcción de acueductos de piedra para conducir el agua hasta los palacios de sus emperadores y a sus famosos baños. También se construían cloacas para la recogida y desalojo de las aguas residuales.

En el siglo XIX se comienzan a utilizar las tuberías de hierro soldadas con plomo, este sistema se utilizó hasta finales de la década de los setenta. En la actualidad el uso del sistema hierro fundido-plomo está prohibido en la mayoría de los países occidentales para la conducción de agua potable y la evacuación de aguas residuales ya que el desgaste interno producido por la fricción provoca la plumbosis (envenenamiento por plomo). Estos materiales han sido remplazados por el cobre, PVC, y el polietileno de alta densidad, entre otros. Evidentemente las soldaduras de plomo también han sido sustituidas por diversos sistemas, dependiendo del material de la tubería.

Fontanería para todos

Ya tenemos una noción básica de las funciones de los fontaneros, y ahora nos preguntamos, en caso de que no tengamos la intención de dedicarnos a esta disciplina profesionalmente, por qué es recomendable realizar un curso de fontanería. La respuesta es muy simple: autonomía. No importa a qué nos dediquemos, o si somos hombre o mujer, hay una gran cantidad de cursos que nos explican los principios básicos de la fontanería y que serán de gran utilidad en nuestra vida diaria. En estos cursos nos enseñarán cosas tan elementales como a arreglar un grifo que gotea, solucionar un problema con la cisterna del W.C., instalar una ducha en el jardín, etc. Todas tareas simples pero muy necesarias para el mantenimiento de una casa.

Los fontaneros tienen que instalar y reparar tuberías, accesorios, sistemas de suministro de agua, eliminación de desechos o sistemas de calefacción. Todos estos trabajos, a veces, suponen un riesgo para ellos. Vamos a comentar algunas medidas de protección.

Es importante estar familiarizado con los productos químicos, como la soldadura, los adhesivos y disolventes que se utilizan en el trabajo. Tienes que conocer las propiedades químicas de los productos que utilizas y los peligros para la salud, así como conocer los equipos de protección personal que vas a necesitar.

Entre los riesgos que debes afrontar está el de trabajar en ambientes con deficiencia de oxígeno y que tengan sulfuro de hidrógeno, un subproducto de la descomposición de las aguas residuales que se puede acumular a niveles poco saludables. Para evitar riesgos es importante utilizar monitores de aire para asegurar su seguridad.

Los fontaneros trabajan también en ambientes húmedos, así que es necesario usar calzado adecuado para evitar resbalones, tropezones y caídas. Un calzado robusto con una puntera de protección y suela antideslizante. Hay que mantener también las áreas de trabajo libres de obstáculos y equipo para hacer más fácil moverse y evitar una caída.

Otro riesgo que puedes afrontar es el de sufrir quemaduras con las piezas del equipo en caliente o la liberación de agua caliente o vapor. Para evitarlo hay utilizar elementos de aislamiento térmico, guantes y protectores para la cara y asegurarse de drenar las tuberías antes de abrirlas.

Para evitar una descarga eléctrica, hay que utilizar únicamente herramientas eléctricas que sean seguras para trabajar en un ambiente húmedo y que tengan toma a tierra. Hay que mantener las herramientas y equipos, así como sus características de seguridad, en buenas condiciones.

No todos los riesgos a los que se tiene que enfrentar un fontanero se pueden evitar con medidas de protección colectiva, en ocasiones, es necesario recurrir a los sistemas de protección individual. Entre los elementos más importantes con los que tendrá que contar un fontanero destacan el casco, la protección facial y ocular, la protección de las manos, calzado de seguridad, ropa de protección, protectores auditivos y respiratorios.

Medidas preventivas en el uso de herramientas

Recuerda antes de iniciar cualquier trabajo de fontanería, asegúrate de estar utilizando la herramienta correcta para cada trabajo y que esta está en perfecto estado de conservación.
No utilices nunca una herramienta de trabajo, para otro fin que no sea para la que fue fabricada.

1. SIERRA CIRCULAR:

- Asegúrate que la maquinaria cumple con la normativa de seguridad.
- Al realizar el trabajo, sujeta fuertemente la sierra.
- Mantener una distancia prudencial de seguridad con la sierra.
- Si se atasca la sierra, desenchúfala antes de manipularla.

2. TALADRO:

- Utiliza la broca adecuada para cada trabajo.
- Utiliza la llave auxiliar para el cambio de broca.
- Agarra fuertemente y en posición recta el taladro.

3. DOBLADORA DE TUBOS:

- Asegúrate de utilizar la herramienta correctamente
- Utilizarla solo para el trabajo para la que se construyó.
- Comprueba que la herramienta está en perfecto estado.

4. ROTAFLEX:

- Utilización de protección ocular.


Está claro que en este artículo no nos vamos a referir a los fontaneros que trabajan para empresas de construcción o para otro tipo de empresas importantes, vamos a hablar del fontanero que se establece por su cuenta, el que tiene que pagar sus cuotas de autónomo a la Seguridad Social y acude con su furgoneta –pagada de su bolsillo-, a solucionar los problemas domésticos de sus vecinos.

Este tipo de fontaneros suelen ser llamados en casos de emergencia, cuando el lavabo no es capaz de tragar más agua o el radiador de la calefacción tiene una fuga que está dejando una de las habitaciones llenas de agua. Tiene que acudir a solucionar esas emergencias lo antes posible y conseguir que sus clientes queden satisfechos.

Estos fontaneros viven de su reputación, del boca a boca, de los vecinos que recomiendan a otros sus servicios. Por tanto, hay varias cuestiones que un fontanero tendrá que tener en cuenta para conseguir una buena reputación en su zona.

La primera cuestión, sin lugar a dudas, es la profesionalidad. En España, a diferencia de otros países como Alemania, no hemos dignificado los oficios, la mayoría ha pensado que el prestigio lo dan los estudios. Esta actitud es un poco ignorante, ya que tan necesario como un abogado puede ser un electricista o un fontanero. Y la mejor forma de conseguir que la sociedad cambie de mentalidad es siendo profesionales.

Los clientes están acostumbrados a que se les atienda mal, se trabaje con suciedad y que, muchas veces, los arreglos sólo puedan ser calificados como chapuzas. Así que un fontanero que sea profesional, que resuelva perfectamente el problema para el que le han llamado, que no deje la casa echa un asco y que ofrezca información sobre el trabajo realizado tiene muchos puntos a su favor para conseguir que vuelvan a solicitar sus servicios.

Otro tema importante son los honorarios, si se quiere conseguir una buena reputación vale más estar en la banda media baja de precios que en la media alta. Se tiene que ofrecer una factura con todos los datos fiscales e incluir el IVA. Hacer otra cosa no contribuye a ofrecer la imagen de un profesional serio.

Si queremos rizar el rizo y ser los mejores fontaneros del mundo mundial, como decía un famoso político, hay que tener habilidades sociales. Saber mantener una conversación, cuando hay que hablar de temas profesionales o comentar algo más personal es una habilidad que no todo el mundo tiene, pero que ayuda mucho a establecer una relación de confianza con los clientes. Y “confianza” es una palabra mágica, si se consigue que confíen en nosotros ya está ganada el 90% de la batalla.

Por último, hay que hacer publicidad, sobre todo en Internet. Es necesario tener una página web donde se nos pueda localizar con facilidad. Los que quieran conseguir matrícula de honor tienen que estar dados de alta en las redes sociales, en Facebook y Twitter, y la regla es ser naturales, hablar de lo que uno sabe, aportar conocimientos y aumentar la red de contactos. Si tienes éxito serás un fontanero 2.0, el fontanero con mejor reputación y el más solicitado.

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